Aunque el día anterior había dejado el listón muy alto, tenía la sensación que nuestra siguiente reserva para disfrutar de la gastronomía granaína no nos defraudaría. Y es que ibámos a celebrar el cumpleaños de Papi Mochilero (hoy sí que sí) en uno de los restaurantes más míticos de toda Granada. Y es que preguntes a quién le preguntes, todos sabrán indicarte dónde está, con una exclamación. ¡Y eso siempre es buena señal!

Restaurante Chikito

Seguramente sea por esa localización tan céntrica, a pocos metros del Ayuntamiento y detrás de El Corte Inglés, que el Chikito es uno de esos restaurantes con solera, que se ha labrado a pulso la buena fama de la que goza en la ciudad desde hace muchos años. Y es que aunque abrió en el 1976, su lugar lo ocupaba anteriormente el Café La Alameda, frecuentado por los intelectuales de la generación del 29, entre ellos el poeta granaíno Federico García Lorca. Aquí celebraban su tertúlia literaria “El Rinconcillo”, y buena muestra de ello da la placa con los íntegrantes de tan peculiar grupo y la estátua a tamaño real de García Lorca en una de las esquinas del salón.

chikito Granada

Lorca en el Rinconcillo

El bar

Llegamos al bar antes de la hora de nuestra reserva, huyendo de la lluvia que caía en Granada ese fin de semana. La parte de bar no puede ser más auténtica, de esas de taberna de toda la vida: sus copas y jamones colgando y las tapas en el mostrador. Hay pocas sillas, para favorecer ese arte de tapear mientras se conversa apoyado en la barra. Pero además de todo lo “comible”, las paredes de la tasca están llenas de fotografías de todos los famosos que han pasado por este bar en su visita a Granada, empapelando así el local.

chikito granada

Pocas sillas y muchas fotos emmarcadas

 

Es demasiado pronto para comer, así que aprovechando que participan en el concurso Granada de Tapas (con nombre honorífico al fundador del Chikito), nos sirven la tapa que presentan a concurso: Tallarines de calamar de nuestra costa tropical confitados sobre calabaza y alioli de ajo negro y azafrán.  Aunque yo no soy demasiado fan de todo lo que venga de bajo el mar (excepto Sebastián, mi amol), reconozco que tiene una pinta estupenda.

Chikito Granada

Bonita presentación para Granada de Tapas

chikito granada

Cerveceando con tapa gourmet incluída

La parte de taberna se va llenando y tras finalizar las tapas, pasamos al comedor, siendo prácticamente los primeros al ser todavía la 1 y poco, una hora demasiado temprana para que los españoles vayan a comer.

El restaurante

Entramos cuando aún está vacio pero listo para llenarse de vida, como lo lleva haciendo cada día desde hace años. Nos sentamos cerca de la ventana, pues aunque fuera llueve se agradece el tener luz natural. Mientras preparan todo, nos dedicamos a intentar distinguir a lo lejos quiénes son los personajes de la fotografías de la pared de la entrada, poniendo así a prueba los “recién estrenados” ojos de mi padre tras la operación.

Chikito Granada

Una de las paredes de la fama del Chikito

La comida

La carta del Chikito va acorde al local: clásica, sin grandes pretensiones utilizando nombres rimbombantes que se llevan ahora en la denominada cocina de autor. Cada plato describe lo que lleva, ni más ni menos, de forma que todo el mundo lo pueda entender sin necesidad de hacer un ejercicio (a veces complicado) de abstracción mental.  Esta humildad no los hace menos buenos, sinó todo lo contrario, pues en este caso se cumple a rajatabla el dicho de que “en la sencillez está el gusto“, como podéis ver a continuación.

¡Si buscábamos cocina tradicional granadina, hemos dado de lleno!

Para evitar que nos pase como ayer y quedarnos embobados delante la carta siendo incapaces de escoger, nos han preparado un menú degustación con los platos más representativos del local y de la cocina granadina, en una ración un poco más pequeña que la de la carta.

A mí me traen unas habitas fritas con jamón y a mi padre un remojón “granaíno”. Tranquilo, no eres el único que no sabe qué es el remojón 😉😉 pero preguntando se llega a Roma. Se trata de una ensalada de orígen mozárabe, que se comía en el sur sobretodo en invierno, por ser la época de cosecha de las naranjas. Además de estas, sus ingredientes son patatas, bacalao, aceitunas negras. Dicho así te imaginas un buen potaje de los de cuchara, pero en el Chikito cuidan mucho la presentación de los platos y lo coronan con unas perlas de granada, como no podía ser de otra forma.

chikito Granada

Que la tradición no mate la presentación, una de remojón

Chikito Granada

Habitas fritas con jamón serrano

Seguimos con dos entrantes muy diferentes entre sí: un plato de la tierra como una cazuelita de espárragos trigueros con jamón y por otro lado Foie con Láminas de Manzana al Pedro Ximénez. Aunque los dos están tremendos, el secreto de la cazuela está en su salsa con almendras, que da a los espárragos un toque crujiente y hace que no dejemos nada en el plato.

Chikito Granada

Cazuela de espárragos con almendras

Chikito granada

Plato bonito y delicioso

El plato de foie ya es más parecido a lo que alguien espera de un restaurante de cocina de mercado: una bonita presentación en un plato grande, aunque este plato no necesita adornos, pues permite degustar una gran mezcla de sabores a la vezlo que lo convierte en acierto seguro. No olvidemos que se trata de un menú degustación y no hace falta que cada plato te llene. A juzgar por lo que los camareros iban sirviendo en las otras mesas, las raciones “normales” son bien generosas.

Entre plato y plato vamos hablando con el camarero, un simpático canario que se mudó a Granada por amor, como no podía ser de otra forma. Pasamos a la sección principal de la carta: el mar y montaña, es decir, carnes y pescados. Para el pescadero una de bacalao con bresa de pimientos, mientras que para mí llega una ración de presa ibérica a la brasa al aroma de azafrán.

Chikito granada

Bacalao con bresa de pimientos

Chikito Granada

Presa ibérica al azafrán con puré de calabaza

Nos han avisado, os traeremos platos chiquitos porque no queremos que os perdáis el plato estrella de la casa. Con esta presentación, uno podría esperarse cualquier plato esferificado de algún premiado chef. Pero apuestan por no hacer inventos e ir a lo seguro, presentando un plato del que tu abuela estaría orgullosa: el rabo de toro.

Chikito Granada

Con ustedes, el plato estrella de la casa

Un nombre de lo más castizo para uno de los platos más tradicionales de la gastronomía española. Yo nunca lo había probado y tenía mis reservas, pero es una carne que se deshace en la boca, pues estaba super tierna. Tanto que mi padre sintió curiosidad por saber cómo la habían cocinado. Y ahí que vino el cocinero. No olvidemos que era un sábado con todo el comedor lleno, pues aún así tuvo el detalle de salir a explicarnos su preparación, orgulloso (y no es para menos) de su receta.

Que nadie se preocupe por el tamaño de nuestra ración: el camarero canario nos explicó que de normal son 2 o 3 trozos más como este, vamos que nadie se irá del Chikito con hambre.

A estas alturas de nuestra comida, el salón comedor estaba ya lleno sin una sola mesa libre, algo que dice mucho de un local. Me llamó mucho la atención que la gente no hacía fotos a la comida nada más llegar el plato, ni selfies con ella. ¡Bravo, han conseguido que la gente olvide sus redes sociales para deleitarse con la comida!

Y como ya viene siendo habitual, ¡no hay comida que se precie sin un buen postre! A estas alturas, poco queda ya de la operación bikini, así ya da igual. Y nos traen una bandeja a cada uno con un surtido de postres típicos que engorda con solo mirarla, acompañada por dos copas de cava para celebrar el cumpleaños, detalle de la casa.

Chikito Granada

Surtido variado de los postres de Chikito

De izquierda a derecha:

  • Leche frita
  • Pionono (EL POSTRE por excelencia de Granada)
  • Teja de almendra
  • Helado de canela
  • Atardecer en la Alhambra, la joya de la corona, un pastel sin harinas de almendra molida y frambuesa que enamora a primera vista.

Estamos tan agusto que no queremos irnos, pero nos espera un atardecer en la Alhambra de verdad, aunque sea cubierto de nubes.

Comida tradicional bien cocinada y raciones generosas. ¿Es eso lo que mantiene a un restaurante como uno de los míticos de la ciudad? Sin duda, la dedicación de todo el personal y atención al detalle es lo que hace que mediodía tras mediodía se llenen todas las mesas.

Queremos agradecer a Restaurante Chikito que nos invitara a degustar su cocina en Granada con motivo del cumpleaños de Papi Mochilero y darles difusión en redes sociales y esta entrada en el blog. Sin embargo, la opinión expresada aquí arriba está completamente basada en nuestra experiencia

Sobre El Autor

Infectada del virus viajero sin ganas de curarse. Fotógrafa que prefiere viajar sin equipaje. Sinceridad ante todo, escribo sobre experiencias vividas. ¿Te animas a seguirme en mis viajes?

3 Respuestas

  1. Patri

    Hmmm pero qué hambre y eso que he comido, qué bien os cuidaron en Granada ja ja ja uf, ese remojón tiene una pinta increíble, ¡con lo que me gusta! Eso es 100% granaíno, yo lo hago muchas veces sobre todo en verano (receta de la abuela). El rabo de toro, en cambio, me suena a más cordobés.
    Un besazooo

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    • Sara

      ¡Las recetas de la abuela molán mucho! El rabo de toro no sé de dónde es exactamente, pero en los dos restaurantes nos lo pusieron como “estrella de la carta”
      La gente en tu tierra es espectacular!

      Responder

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