¿Está el paraíso de Tailandia en Krabi?

Mucha gente que viaja a Tailandia lo hace atraído por sus playas de postal. Hay un antes y un después de la película “The Beach”, que puso las playas de la costa de Krabi en el radar turístico por su aspecto paradisíaco.

Maya Beach via Shutterstock

¿A quién no le apetecería visitar? Maya Beach via Shutterstock

Inicialmente nuestro viaje a Tailandia iba a ser por el interior, huyendo de las masificaciones y en busca de las experiencias que narran en Tailandia sin Playa, pero mi compañera de viaje me propuso hacer unos días de playa, dado su popularidad.

Hacia la costa de Krabi

Tras pasar por Sukhothai y la maravillosa y rural Mae Sot, donde prácticamente éramos las únicas extranjeras, recorrimos en coche los 350km que nos separaban del aeropuerto de Chiang Mai, desde dónde volaríamos a la costa de Krabi, punto de partida hacia las famosas islas Phi Phi, las playas de Railay o las islas Koh Hong entre otras.

La razón para escoger esta zona, pese a saber que estaría masificada, fue la cercanía del aeropuerto y los vuelos baratos desde Chiang Mai, porque teníamos poco tiempo para dedicarle y cualquier imprevisto en el transporte podía hacernos perder el vuelo de vuelta a Bangkok. Eso hizo que descartásemos zonas mucho menos turísticas y por lo tanto mejor valoradas como las islas Andaman, Koh Ya Noi o las Koh Kood, un paraíso cercano a Tran sin demasiada infraestructura.

Base en Ao Nang

Aterrizamos en Ao Nang sobre las 14.30 de la tarde. El aeropuerto de Krabi se encuentra a 25km de Ao Nang, la localidad donde elegimos hacer base las dos noches que pasaríamos en la costa. Aunque se puede ir en taxi, la forma más barata de llegar es con el bus público. Se coge a la salida de la terminal (una vez esquivados a los taxistas que te ofrecen sus servicios), tiene un coste de 150THB (unos 3€) y tarda aproximadamente 1 hora en llegar. El billete se paga en el mismo autobús.

 

bus krabi ao nang

El bus hacia Ao Nang Beach espera fuera de la terminal

Nada que ver en Ao Nang

Quizás fuera el día gris que nos acompañaba, quizás el venir de la remota y preciosa Mae Sot, pero la primera impresión (que dicen es la que cuenta) que me llevé de Ao Nang. El bus iba recorriendo metros por la calle principal de Ao nang y mi desánimo iba en augmento: tiendas de souvenirs baratos y material de playa, chiringuitos de tours, restaurantes con menú multilingüe, comida fast-food y camareros insistiendóte par entrar y como no locales que prometían happy hours y fiesta toda la noche. ¡Bienvenidos a Lloret! No había pusto aún un pie y ya quería que pasaran rápido los dos días que ibámos a estar.

¿Dónde dormir en Ao Nang?

Si en algo acertamos (a veces pienso que fue lo único) en esta parte del viaje fue en la elección del alojamiento. Estuvimos mirando en Booking y decidimos quedarnos en Ao Nan Cliff View Resort, un modesto resort (véase aquí el concepto de resort que se tiene en el sudéste asiático, para no llevar a error) situado a los pies de un acantilado pero en el interior y sobretodo, alejado del pueblo. Sin tiendas, con un restaurante básico y rodeado de vegetación. Con incluso algún bichillo dentro de la cabaña (normal en este entorno!). Y con una piscina estupenda para refrescar el calor.
Quizás no sea el más barato, pero pagamos bien gusto los 46€ de la habitación doble con desayuno buffet (13€ /pax/noche) y transfer al centro cada hora.

sleep in Ao Nang

Nuestra cabaña

sleep in Ao Nang

Recepción del resort

Excursión a las islas Koh Hong

Nuestro plan para el primer día en Ao Nang era visitar algunas islas. Tras descartar Phi Phi u Maya Beach, e investigar un rato, parecía que las Koh Hong (sí, se pronuncia como imaginas /cojong/) tenían números para ser una buena alternativa, aunque aparencían anunciadas en todos los posters de las agencias (mala señal). Dejamos las cosas en la cabaña y nos pateamos todo el paseo marítimo, preguntando en la agencias el precio de las excursiones. Hay dos opciones: hacerlo en barca compartida o privada. Como quién paga tiene el poder, contratando la excursión privada puedes decidir tú cuánto tiempo quieres estar en cada isla (y poniendo el modo hater on, no tienes que compartir tu espacio vital con guiris borrachos) Intentamos negociar el precio en varios tenderetes, pero siempre teníamos la misma canción de vuelta: 4000 THB, unos 100€. Cansadas de dar vueltas sin llegar a ningún lugar, escuchando el Despasito procedente de los bares cercanos, nos rendimos y contratamos la excursión para el día siguiente en uno de los chiringuitos que más buen rollo (dentro de ser monederos con patas) nos había dado. Y pasamos por la farmacia en busca de pastillas antimareo, nos dieron las Mertigo , que resultaron ser mano de santo.

Con las mochilas cargadas de agua, crema solar, toalla y bolsas estancas (en caso de no llevar, la puedes comprar en cualquier tienda del paseo, no te preocupes), cogimos el bus para llegar al final del paseo, el lugar dónde salían las barcas privadas. Hay que reconocer que las barcas son muy pintorescas, con unos pañuelos de colores anudados en la proa (delante) que las hacen muy fotogénicas.

Koh Hong Tour

Las barcas son muy bonitas

Railay beach Krabi Thailand

¿Nos lloverá?

Presentación de rigor con nuestro barquero y arrancamos el motor. El cielo esta algo nublado pero parece que no traerá lluvía. Viento en la cara y olor a mar. Nos dirigimos hacia Hong Island, la mayor de las Koh Hong, para la cuál hace falta pagar una entrada de 300THB por persona, evidentemente no incluida en el coste de ningún tour. En teoría este dinero se destina a preservar el paisaje y protegerlo del daño que pueda causar el turismo y se paga directamente al llegar. Nuestro barquero busca un hueco y atraca en una pasarela flotante que une con tierra (alerta spoiler: al andar se mueve mucho). Nos dice que allí nos espera, que volvamos cuando queramos. Reconozco que es de postal: la playa principal queda rodeadada de frondosos acantilados que la cierran, ribeteada por un franja de arena dorada… llena de toallas. Y es que lógicamente con tanto anuncio no hemos sido las únicas que nos hemos decantado por las Koh Hong en su búsqueda del paraíso.

Koh Hong Tour

Apeadero de Hong Island

Parece que al atracar te regalen un palo selfie, pues nadie quiere perderse su momento de presumir del paraíso. Por supuesto no pueden faltar las parejas acarameldisimas (con extra de diabetis) intentando hacer la foto que tantas veces han visto en instagram, las wannabe ni los japoneses con paraguas. El agua está templada e invita al baño, pues el sol ya empieza a picar fuerte. Pese a la belleza del lugar, soy incapaz de relajarme: allí donde mire hay gente y más gente. Por algún motivo me agobia (y sí, tienen tanto derecho a estar como yo y soy tan turista como ellos).

Koh Hong Tour

Hong beach desde el mar

No recuedo el rato exacto que estuvimos en la playa, ni las veces que nos dimos crema, pero creo que no llegó a una hora. Volvimos hacia el barquero y le pedimos, por favor, que nos llevase a una zona con menos gente.
La siguiente parada fue la laguna, un lago interior de aguas turquesa donde las barcas fondeaban y el agua no te cubre más allá de la cintura.

Koh Hong Tour

En la laguna

Nos llevó una playa en la que literalmente no había nadie (más allá de un chiringuito con carteles de no pasar-danger). No hacía sol pero las aguas turquesa y la paz era fantástico. Fondeó la barca y tuvimos que nadar para llegar a la orilla, en la cuál había un columpio perfecto para fotos. Una playa paradisiaca sin columpio pierde gracia, éste le da como +100 puntos de paraíso.
Hace el intento de entrar a una playa en la que literalmente no cabe ni una barca ni una toalla, y le decimos que nanai.

Koh Hong Tour

No puede entrar ni una barca más

Koh Hong Tour

La playa del columpio y el chiringuito prohibido

Así que nos acaba llevando a una islita en la que compartimos espacio con algunos monos cabrones que vienen en busca de comida, en el fondo muy auténtico. El trajín de barcas es constante entre las diferentes islas.

Koh Hong tour

Nuestro compañero de playa

Sobre media tarde ya estamos de vuelta en Ao Nang. Sigue siendo gris e insípida (aunque pretendan vender lo contrario) pero la playa merece unos minutos de atención. Dicen que desde aquí se ven algunos de los mejores atardeceres del sudeste asiático (todos los pueblos compiten por ese honor), y a juzgar por algunas fotos, bien puede ser verdad. Nuestro cielo está nublado pero sentadas en la playa observamos como van llegando las barcas para finalizar la jornada, e incluso como algunos locales bajan a jugar a la playa mientras se van encendiendo las luces (y sigue sonando, irremediablemente, el Despasito).
Cabe destacar que esta playa fue una de las grandes afectadas por el Tsunami que golpeó duramente el sudeste asiático en 2006, y cuando estás allí, un escalofrío eriza tu piel solo de pensarlo.

Ao Nang Krabi Beach

Atardecer en Ao Nang Beach

Excursión a Railay

A la península de Railay se la conoce como el paraíso de los escaladores por la roca de sus acantilados. Solo se puede acceder en barco, aunque esta vez se trata de un servicio regular de taxis que salen a medida que se van llenando desde la playa de Ao Nang, por el irrisorio precio de 100 THB (2,5€ aprox) el viaje de 15 minutos. Aquí se han edificado resorts (de los de verdad, los de piscina infinity, servicio de habitaciones y 300$ la noche) y es muy divertido ver como la gente con maletones y tacones tiene que subir a la barca, varada en la arena. Y se indignan porque no pueden deslizar la maleta (¡Viva las mochilas!) Y se niegan a descalzarse, no sea que pierdan el total look. Porque sí, te mojas. Lo mejor es descalzarse y arremangarse para subir, pues nada para las olas.

Railay beach

Arremangate arremangate para subir a la barca

Península de railay

Una vez llegas a la isla, hay como tres zonas: la playa donde atracas, fina, larga y dorada es Railay West, la del otro lado de la isla, dónde están los resorts de bien, y la sur, con un característico peñasco. De camino a esta, aparte de varios chiringuitos de souvenirs, actividades y zumos, hay un “sendero” (veáse camino embarrado y vertical, con algunas raices para apoyar los pies) para acceder al mirador, desde el que se tienen vistas de toda la península.

Camino de acceso al mirador

Camino de acceso al mirador

Mapa de Railay beach via Tezzas Thai Info

Mapa de Railay beach via Tezzas Thai Info

La cueva de los falos

Unos metros más allá llegas a la cueva de los pollotes Phranang Cave. Así tal cuál, sin refinar. Cientos de falos de madera de diferentes formas, tamaños y colores son ¿venerados? por los locales en esta esquina de la playa.

Railay beach Krabi Thailand

La curiosa cueva

Railay beach Krabi Thailand

Buscando hueco para la toalla

Seguimos andando por la playa, en busca de un hueco donde poner la toalla (¡y no deben ser más de las 10!). Mucho extranjero con futuro cáncer de piel, ese rojo gamba no puede ser bueno. Y para rematar mi horrorización, el barco-bar. Como seguramente no puedan poner un chiringuito, pues traemos un barco, lo llenamos de carteles (con foto, eso sí) para que a nuestros queridos occidentales no les falte de nada. A precio de oro, eso sí. Coca cola, fanta, cerveza , beeeeeeeeeeer (cantinela de las playas de Barcelona). Helados, hamburguesas y patatas fritas.

Railay beach Krabi Thailand

Fanta cerveza cocacola beer

Aquí tampoco faltan las selfies ni los posados, pese a que la tormenta de ayer ha dejado el mar algo turbio. Toca resignarse. Es nuestro plan antes de ir al aeropuerto y ahora no vamos a irnos, pues veníamos en busca de playa. Dejamos las toallas alejadas de la primera fila (la marea ya se encargará de darnos algún sustillo) y al agua.

Railay beach Krabi

Panorámica de la playa de Railay

Oye, igual si le das la espalda a la playa te gusta. La verdad es que sí, despejo mi mente, me doy la vuelta y no miro atrás. Intento concentrarme en no oir nada. Y delante de mí un día espectacular, unos acantilados de infarto poblados con algunos árboles y el mar turquesa. Acabo de construir un pequeño paraíso dentro de mi burbuja, en el que la verdad no se está tan mal… hasta que vuelves a la realidad: toalla mojada por la marea, picor de quemazón en los hombros pese a llevar mucha crema, y gente, mucha gente.
En resumen, la zona de Krabi puede no ser tn paraíso como lo venden, todo depende de tu tolerancia a la masificación y estupidez humana (y yo reconoco que la mía es bastante baja, aunque el Residente me supera).

Otras actividades para hacer en Krabi
Alojamiento en zona de Krabi
Vuelos Baratos a Krabi

 

pencilCódigo ético: libre. El post que acabas de leer se trata de un post escrito en base a nuestra experiencia, porque nos gusta contarte aquello que hemos vivido durante el viaje y queremos que la información pueda serte útil en la planificación de los tuyos, igual que tantos otros bloggers nos han ayudado a nosotros. Algunos enlaces pueden ser de afiliación, por los que nos llevamos una pequeña comisión pero no supone ningún coste adicional para ti

Sobre El Autor

Infectada del virus viajero sin ganas de curarse. Fotógrafa que prefiere viajar sin equipaje. Sinceridad ante todo, escribo sobre experiencias vividas. ¿Te animas a seguirme en mis viajes?

22 Respuestas

  1. Claudia Rodriguez

    Ayer justo estuve hablando con una amiga que va a Krabi. Me di cuenta de que la palabra “masificado” salía demasiado de mi boca.
    La verdad es que es un poco pena todo lo que está pasando en el Sudeste Asiático, pero, en gran medida, normal. El acceso a estos lugares cada vez es más económico y fácil para todos.
    Yo guardo, de todas maneras, un recuerdo bonito. Cuando yo estuve era junio y no había mucha gente, tanto, que medio Tonsai estaba cerrado.
    Sí que es verdad que no guardo ninguna gana de ir por ahí de nuevo. Y, Koh Yao Noi (¡gracias por el link!) es una estupenda opción para escaparse unos días. Además, hay unos retiros de yoga estupendos.
    ¡Besotes!

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    • Sara

      no es que sea feo, pero a mí me mató tanta gente (y el barquito-bar). Me quedé con muchas ganas de ir a Koy Yao Noi, pero la logística era muy justa para un par de días.
      ¡Gracias por pasarte!

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  2. Miriam (la curiosidad lleva mochila)

    No he estado nunca en Krabi pero me he sentido muy identificada con muchas de las cosas que has dicho. Soy igual, no llevo bien los sitios masificados. La verdad es que me esperaba que estos sitios que son tan archiconocidos estuvieran a reventar, pero aun así la gente que conozco no deja de recomendarlos… creo que eres la primera a la que oigo hablar honestamente sobre el tema, así que gracias.

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    • Sara

      Tenemos que contar lo bueno y lo malo, si miras la naturaleza, es espectacular hata que llegamos y nos lo cargamos.

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  3. Lourdes & Vincent - Ysitelocuento.blog

    Vemos mucha sinceridad en este artículo. Tenemos muchas ganas de ir a Tailandia y si es cierto que Krabi está tan masificada…a pesar de la belleza del lugar nos acabaría seguro molentando tanta gente. Ya nos pasó en Bali cuando estuvimos en kuta y Jimbarán. Super turístico y guiris por todos lados! No nos quedamos ni 2 días jaja. La verdad es que te entendemos muy bien. Qué lugares recomendarías sin falta en Tailandia?

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    • Sara

      Era un artículo que tenía muchas ganas de escribir, porque me frustró mucho. En Bali nos pasó igual, a Kuta le dimos el beneficio de la duda por estar cerca del aeropuerto pero fue puramente por motivos logísticos, nos “horrorizó”. De Tailandia os recomendaría Mae Sot (al lado de la frontera birmana, tenéis un artículo en el blog 🙂 ), y dicen que las playas de Koh Kood y Koh Yai Noi , así como Andaman Islands son espectaculares.
      ¡Cualquier cosa me decís!

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  4. Lena

    El problema de las desilusiones al visitar un lugar es la mala o poca información que circula. Esta claro que Krabi no es un paraíso aunque si sabes lo que hay puede ser un lugar bonito y divertido. Yo sabía lo que me iba a encontrar en Railay y aun así fuimos, por los mismo motivos que dices tu, bien comunicado y playas bonitas. A mi no me decepcionó porque ya sabía como iba a ser. Gracias por tu sinceridad y por informar correctamente a los viajeros!

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    • Sara

      Yo lo sabía e iba preparada, pero veníamos de un sitio donde éramos las únicas turistas y no había negocio de souvenirs y fue un poco choque.
      Creo que tenemos que ser sinceros en nuestros relatos 😉

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  5. Alba

    Enhorabuena por tu post y blog. He llegado a el porque tenemos en mente hacer un viaje a Tailandia. Había oído hablar mucho de krabi, pero con este post tan sincero creo que vamos a cambiar la ruta.
    Muchas gracias por escribir post tan sinceros. Me ha encantado. Enhorabuena de nuevo

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    • Sara

      ¡Gracias Alba! ya sabes que la valoración de un destino es supersubjetiva, a mi compañera de viaje le gustó mucho más que a mí y ambas vimos y vivimos lo mismo. como le he sugerido a otro comentario, yo exploraría la zona de Tran o las Andaman Islands 😉
      ¡Espero haberte sido de ayuda!

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  6. Juan Vicente Raga Onate

    Unos datos muy interesantes Sara, nosotros estuvimos en Krabi cuando fuimos a Tailandia y aunque nos gusto, sabes que este país puede ofrecer mucho mas! tanto que estamos planteándonos volver, y gracias a este post vamos a evitar cometer muchos errores del turisteo! muy buen curro!

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    • Sara

      Que yo los trate como errores no significa que lo sean, cada uno es libre de elegir qué hacer y visitar 🙂 Seguro que hay zonas de Tailandia menos famosas que son una pasada! ¡Yo me enamoré de MAe Sot!

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  7. Capture the Atlas

    Me encanta Sara, porque eres sincera en tu descripción y rompes con la utopía de que llegarás a Krabi y tendrás el paraíso para ti solo. Me resisto a conocer Tailandia, porque como tu dices, mi grado de tolerancia a la masificación es muy muy bajo.
    Y es una pena porque seguramente Tailandia tenga otras cosas maravillosas, aunque de momento esperará ¿Sabes de algún sitio de Tailandia donde si que podamos encontrar esos espacios naturales donde estar solo en la playa?

    Un abrazo,
    Ascen.

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    • Sara

      Yo cada vez tengo menos tolerancia a la masificación. Dicen que las islas Andaman o la zona de Tran son el nuevo paraíso al estar peor comunicados, por lo que habrá que ir pronto a investigar 😉

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  8. Luz

    ¡Hola Sara! Bravo por tu sinceridad. A veces estas opiniones no son bien aceptadas entre el mundo viajero en el que viajar a un sitio obligado el cual todos dicen que es el paraíso es lo más importante. Con tu post la gente podrá decidir libremente si visitar o no Krabi, pero conociendo lo que hay. Nos guardamos para el futuro tus consejos y algunos que has dado a lectores que han comentado por aquí. Un saludo viajero!

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    • Sara

      Viajar tiene muchas cosas buenas, pero en redes sociales también hay que contar lo menos bonito, y que luego (como bien dices) cada uno decida. Además, las opiniones son super objetivas, por lo que igual mucha gente vuelve encantada.

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  9. Sergio Otegui Palacios

    Excelente artículo, Sara. Yo también estuve por Krabi y me fui bastante decepcionado con la zona. En general, las playas y demás de Tailandia no me impresionaron, me quedo con sus ciudades y pueblos 🙂 Tampoco ayuda nada el exceso de turismo. Sea como sea, muy buen artículo!

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    • Sara

      Seguro que hay zonas de playa en las que te puedes olvidar del mundo y conocer a gente local maravillosa, pero Krabi no es una de ellas. Seguiremos buscando, gracias por tus palabras!

      Responder
  10. Judit

    Hola,
    Sí que es verdad que Tailandia se ha vuelto muy turística y Krabi con la película mucho más…. Ya he estado en Tailandia pero de todas formas es una playa que me gustaría ver porque a pesar de la gente tiene que ser espectacular. ¿Cuántos días recomiendas para poder disfrutar bien de toda esta zona?

    Gracias!!

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    • Sara

      Pues a mí 2 me sobraron, pero supongo que si encuentras una zona menos masificada como las mencionadas en otros comentarios, 4-5 pueden ser desconexión total. A nosotras nos jugó el tiempo en contra, 10 días para hacer interior y costa.

      Responder
  11. Xavier

    La verdad es que Krabi se “salva” si lo comparamos con su “vecina” Phuket, y digo vecina porque comentas sobre Phi Phi y se puede llegar desde los dos lados. Phuket es como ir a Benidorm en pleno verano y tristemente el turismo sexual tiene allí una nueva “meca”. Krabi, en cierta manera está también masificado pero no es el caos, el sodoma y gomorra en que se ha convertido de Phuket ¡Menos mal!. Desde la zona de Krabi se puede llegar a zonas menos repletas de turismo como Koh Lanta. Estuve una semana y estaba bien ancho 😉

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    • Sara

      si, ya pukhet lo descartamos desde un principio. Imagino que hay que dar con la isla correcta, qué bueno lo de Koh Lanta!

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