¿Alguna vez has estado en una fábrica de cerveza artesanal? La moda del DIY ha llegado hasta la elaboración de cerveza y eso se nota en Eslovenia, dónde viven un boom de micro fábricas de cerveza artesanales.

Una de ellas es la Human Fish Brewery, situada en la localidad de Vrhnika, muy cercana a Ljubljana. Toma su nombre del human fish, un pequeño animal medio pez medio lagarto que vive en los ríos de alrededor, pero no os preocupéis, que no forma parte de los ingredientes de la cerveza de esta destilería familiar.

Salvo un par de bancos, nada parece indicar que allí hay una fábrica de cerveza, por lo que los que llegan allí lo hacen con un tour como el nuestro o porque se molestan en hacerlo. Aún y así, nos explica Jasa que venden más de lo que pueden producir, lo que es una muestra de la calidad de la cerveza que allí producen. La Human Fish Brewery nace como respuesta a la mala calidad de la cerveza industrial.

Nada más llegar nos llevan a un sótano que hace las funciones de bar (el lavabo está “dentro”  del armario de la pared, bueno, en sí el armario disimula la puerta). Allí explicamos nuestros roles: el residente probará las cervezas mientras yo tomo nota. ¡Es lo que tiene no beber alcohol y acabar visitando una cervecería!

Anja nos sirve la primera half-pint de Pale Ale, de un color tostado. Marc prefiere empezar con media pinta porque sabe que si luego va a probar las 6 variedades que producen, mejor ir poco a poco.

Human Fish Brewery Pale Ale Beer

Aún con la erveza en mano, nos llevan a la parte superior, dónde se produce realmente la cerveza. Allí es dónde está maquinaria y los tanques dónde la almacenan para que fermente. Jasa nos presenta los ingredientes sin ningún secreto, ya que son los mismos prácticamente en todo el mundo: malta, agua y lúpulo. Es éste último el que les permite jugar con el aroma y el toque amargo de la cerveza, es por eso que se introduce en agua fría, después de haberla hervido con la malta, para que tenga más aroma sin que afecte a la cantidad de alcohol.

Es a 65ºC cuando las enzimas de la malta convierten el azucar fermentado en alcohol. Para poder garantizar que la calidad de la cerveza es la correcta, llevan a cabo un montón de mediciones que anotan en las hojas de control. Jasa prueba la cerveza cada día, pero fuera de horas de ocio, cómo dice él. Lo hace a primera hora de la mañana, cuando el cuerpo no pide cerveza cómo diversión y eso le permite ser objetivo en la cata y detectar si existe algún problema en la elaboración.

Nos enseñan los tanques, todos de acero inoxidable (y no de cobre), dónde tienen lugar las reacciones químicas que dan lugar al líquido dorado (o más tostado en algunos cass, en función del lúpulo que utilicen)

Aunque se trate de una fábrica pequeña, lo que de verdad la mueve es la pasión de Jasa. Disfruta hablando de cervezas, de su trabajo de control y por supuesto de la cata. No se considera competencia de las cervezas industriales porque son otro tipo de producto, destinado a públicos distintos.

Volvemos al sótano para seguir con la ronda de degustación, que esta vez nos sirve Jasa, mientras nos va hablando de cada cerveza: kombat, stout y la especial de la casa, la Human Fish Imperial, con doble de todo, y por supuesto de alcohol. ¡Y nada mejor para acompañar esta cerveza que una tabla de embutidos y quesos locales! Por su tamaño pensamos que era para todos los grupos que llegarían esa tarde, pero para nuestra sorpresa nos pusieron lo que sobró en un tupper para llevar.

human fish brewery

¡A esto le llamamos nosotros una tapa!

Aunque yo no sea una amante de la cerveza, tengo que decir que la visita fue muy interesante y nos lo pasamos muy bien (en especial el residente 😉 ), por lo que la recomiendo a todo el mundo que pase unos días en Ljubljana.

human fish brewery

Con el jefe y mago de la cerveza. ¡Prost!

 

INFO PRÁCTICA

Hemos hecho esta excursión como parte del tour a la fuentes del Ljubljanica y la Human Fish Brewery. Tiene un coste de 40€ e incluye el transporte, el guía, la visita guiada a la fábrica de cerveza, la degustación y un pica pica. La duración es de 4 horas aproximadamente.

 

 

 

 

 

Sobre El Autor

Infectada del virus viajero sin ganas de curarse. Fotógrafa que prefiere viajar sin equipaje. Sinceridad ante todo, escribo sobre experiencias vividas. ¿Te animas a seguirme en mis viajes?

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