Cuando de pequeña me preguntaban qué quería ser de mayor, lo tenía muy claro (y no,en esa época la respuesta aún no era “viajera”) De todas las honorables profesiones del mundo mundial, yo solo quería ser cuidadora de delfines,un animal que (como a la mayoría de niños ) me fascinaba. De todos los animales del magnífico zoológico (¿a qué niño no le gusta?) era el que más me atraía, sin saber por qué. Aunque mi prefe era el delfín mular,las orcas no se quedaban atrás. ¡Qué disgusto con 6 años al saber que se llevaban a la orca Ulises a San Diego para una vida mejor!

Aunque crecer me hizo aprender que los zoos tienen poco de mágico y mucho de trágico, los cetáceos seguían fascinándome, tanto que con 15 años pedí permiso a mis padres para hacerme mi primer tatuaje: un delfín. Y desde entonces he tenido un sueño viajero: ver delfines en libertad.

delfines libertad

Grupo de delfines en libertad via Shutterstock

Turismo (no) responsable

Isla Mauricio

En el camino hacia mi sueño me he encontrado con algunas decepciones que me han dejado muy mal cuerpo, precisamente por no ser experiencias de turismo responsable. La primera fue en Isla Mauricio, donde la actividad de nadar con delfines en libertad está recomendada por la página oficial de turismo. Tras ver algunos videos bastante inocentes, en los que se veía a la gente nadar a distancia de los animales, convencí a mis compañeros para hacer la excursión. Nos recogieron a primera hora y todo parecía ir bien, hasta que aparecieron otras 30 lanchas, todas dirigiéndose hacia la misma zona. Aleta vista, hacía allí que iban a toda velocidad, sin parar el motor y rodeando a los animales. A ello se unían los gritos de “jump,jump” para que nos tirásemos al agua para verlos,con la única indicación de “no tocarlos”.¡Menudo estrés debían sufrir los animales! El camino de vuelta a la playa lo hicimos en silencio, intentando digerir lo que habíamos visto y yo no pude evitar sentirme mal.

Bali

Dicen que el ser humano es el único que tropieza dos veces con la misma piedra. Durante las vacaciones en la isla de Bali, en nuestro alojamiento en la localidad de Lovina, nos ofrecieron una salida de avistamiento de delfines. Bueno, por lo menos aquí no te dicen de nadar con ellos. Pero el turismo no deja de ser una oportunidad de negocio para algunos y aquí no podía ser menos. De buena mañana varias barcas tradicionales se dirigían mar adentro, avisandose entre ellas y cambiando el rumbo si divisaban aletas. Aunque reducían la velocidad cuando se acercaban al grupo, y algún valiente delfín incluso se atrevía a saltar cerca de la barca, tuve la misma sensación que en Mauricio, de estar haciendo las cosas mal, muy mal.

barcas rodeando a un grupo de delfines

Persecución de delfines en Bali

Informarse es esencial

De los errores hay que aprender, y desde ese momento supe que tenía que informarme mejor antes de hacer las cosas. Hay páginas como Faada con directrices para practicar un turismo repsonsable y con listado de actividades que no lo son, ordenados por países. ¡Unos minutos de nuestro tiempo pueden tener un impacto muy grande en nuestro entorno!

Ver delfines en Tenerife

Tras las pasadas experiencias, decidí ir con mucha cautela cuando fuera a algún sitio donde ofrecieran excursiones para ver delfines, pues no quería contribuir otra vez más a prolongar este maltrato.
La propia web de turismo de Tenerife recomienda en los listados de qué ver en Tenerife, ver delfines, de dos formas muy diferentes. Una es yendo al zoológico más importante de la isla (visita calificada como must), que presume de tener las mejores instalaciones para las orcas (aunque no dejen de ser un delfinario donde están obligadas a realizar trucos para comer) y la otra es contratando una excursión para ver cetáceos en libertad.
Pese a mis sueños infantiles, hace mucho que me posicioné en contra de los zoológicos, pues los animales tienen que estar en libertad, y en el caso de los delfines, en el mar o el océano. Recientemente Faada ha lanzado la campaña #SOSDelfinarios para conscienciar sobre este tema.

Tenerife no solo es una de las islas afortunadas por su eterna primavera durante todo el año, sino también porque por sus aguas pasan hasta 21 especies de cetáceos, algunas en migración y otras residentes, desde delfines mulares hasta cachalotes, habiéndose visto alguna vez también orcas.

Las espécies de Mamíferos Marinos de Canarias via Canarias Conservación

Las espécies de Mamíferos Marinos de Canarias via Canarias Conservación

Avistamientos bien hechos: barco azul

Esta vez quería hacer las cosas bien, y me informé de cómo eran las excursiones. Con el objetivo de priorizar el bienestar de los animales, se ha creado el distintivo de barco azul, que identifica a las empresas que realizan los avistamientos siguiendo unas normas de seguridad. Es necesario obtener esta acreditación para poder recibir la autorización y ejercer la actividad. Estas normas son:

Obligatorio

  • No acercarse a menos de 60 metros (aunque hay veces que los delfines se acercan al barco)
  • Tiempo máximo de observación: 30 minutos.
  • Navegar a velocidad reducida.
  • Evitar la concentración de barcos.
  • Abandonar la zona si se molesta a los animales.

Prohibido

  • Bañarse con los animales.
  • Alimentarlos
  • Tocarlos
  • Arrojar desperdicios al agua
  • Molestarlos con ruidos.
Normativa para el correcto avistamiento de cetáceos en Tenerife via Web Tenerife

Normativa para el correcto avistamiento de cetáceos en Tenerife via Web Tenerife

Parece que la cosa pinta bien, y eso me ilusiona. Quizás ésta vez sí es LA VEZ. Leo además que algunas empresas han suscrito voluntariamente una carta de calidad, por la cuál se comprometen a respetar a los animales y minimizar el impacto medioambiental de la actividad.

¿Dónde ver ballenas en Tenerife?

La zona por excelencia para hacer una excursión para ver ballenas en Tenerife es sin duda la costa sur, en la zona que va desde Masca y los acantilados de los Gigantes hasta Costa Adeje. Hay varias empresas que ofrecen este servicio (siempre hay que mirar que tengan el distintivo del barco azul) y las diferencias son la duración del trayecto, el tamaño del barco (hay desde grandes catamaranes con capacidad para más de 100 personas a barcas más reducidas que garantizan una experiencia más íntima) y los servicios a bordo, pues algunas incluyen la comida o la posibilidad de bañarse en una cala en la que el barco atraca durante un rato. Todo esto influye por supuesto en el precio final, que puede ir desde los 25€ hasta los 500€.

Mi salida con Freebird Catamarans

Acuerdos de protección

Quería hacer las cosas bien y estuve mirando la oferta de todas las empresas que aparecen en la web de Turismo de Tenerife con el certificado del barco azul + la carta de calidad. El saber que Freebird Catamarans había firmado un acuerdo con la World Cetacean Alliance para la protección y estudio de los cetáceos me hizo acabar de decidirme. Ofrecen excursiones de 3 horas (40€) o de 4,5 horas bordeando los acantilados de los Gigantes (54€)

¡A bordo!

Llegué corriendo al pantalán 15, el último de todo el puerto, justísima de tiempo para la salida de las 13.15. Revisaron mi reserva y me indicaron que me montara en el barco 2. Sin embargo justo antes de embarcar me indicaron que subiera al barco 1, un catamarán con una zona vip de butacas en la parte delantera para estirarse al sol. Hay varias familias con niños pequeños, sin duda es una buena excursión para hacer con niños en Tenerife, pues siempre que se haga bien hecha puede aportar mucho.

Las prisas no son buenas

Entre los nervios, el chute doble de biodramina (los barcos y yo no nos llevamos bien) y las prisas, no le di importancia. Me subí al catamarán, saqué la cámara y me senté al sol.
Hasta que el capitán informa que la salida tendrá una duración de 3h. ¿3 horas? ¡Pero si mi reserva era para la de 4,5 hacia Masca…! ¡Equiliqua, me había equivocado de barco! Ya habíamos zarpado y no podía hacer nada, menos mal que ya había visto los espectaculares acantilados de los Gigantes desde el mar tras el trekking del barranco de Masca. Me tranquilizan diciendome que el tiempo de avistamiento es similar, lo que varía es el trayecto y la zona de baño.

Nos vamos alejando de puerto y nos indican que tenemos un 99% de posibilidades de ver ballenas piloto, y un 60% de ver delfines. A todo esto, la música suena y se abre la barra de refrescos y cerveza, mientras la tripulación nos reparte a todos un bocadillo.

Calderón tropical (Globicephala macrorinchus) via Web Tenerife

Calderón tropical (Globicephala macrorinchus) via Web Tenerife

Pese a estar en las Canarias, el viento es fuerte y fresquito, y me dicen que el grupo que va hacia Masca lo pasará mal. Mis compañeros de viaje, todos ellos extranjeros, parecen no prestar demasiada atención a las explicaciones sobre las especies que nos están dando. Yo estoy demasiado concentrada intentando adivinar una aleta entre las olas. La tripulación se empieza a mover y suenan las radios. Estar pendiente de sus gestos y conversaciones me permite anticiparme al resto.

ver delfines tenerife

La tripulación de Freebird Catamarans está pendiente del mar

La cámara de a bordo está pendiente

La cámara de a bordo está pendiente

Y ahora sí, aparecen unas aletas al fondo. El barco prácticamente para motores, y nos lo indican por megafonía. Atrás a la derecha, justo donde yo estaba colocada. Una família de ballenas piloto (que no os engañe el nombre, pertenecen a la familia de los delfines), nadando juntos y a lo lejos.

excursión ballenas tenerife

Ballenas piloto a lo lejos

excursion ballenas tenerife (9)

Família de ballenas piloto

Disfrutar el momento

Se me caen las lágrimas, aunque esta vez por la felicidad del momento, pues me siento muy afortunada. Las cámaras y móviles echan humo, nadie quiere perdérselo (aunque dudo de cómo saldrá ese video en móvil). Los niños que no han caído en los brazos de Morfeo flipan, aunque creo que yo más.. Es de esos momentos en los que entras en contradicción: la cámara o el ojo. Intento echar cuatro fotos pero prefiero disfrutar del momento.
Las radios vuelven a sonar, han visto ejemplares de delfín moteado. Una vez más, me guío por los brazos de la tripulación, antes que el resto. La família de delfines se acerca hacia la popa del barco. Más momentos mágicos, esta vez de verdad. Reconozco que me hubiera hecho mucha ilusión ver cachalotes, ballenas más grandes o un grupo más grande como el que avistaron pocos días antes de mi salida, pero no hay que olvidar que estamos en su casa y que no están a nuestro merced, por lo que me doy por más que satisfecha con lo que hemos visto.

De vuelta a puerto

Tras la sesión de avistamiento de ballenas, nos dirigimos hacia una zona de baño. La música se anima y me recuerda que soy una extranjera en mi país, pues los Chunguitos, Shakira y los Gipsy Kings amenizan la travesía. Hace frío y las nubes amenazan tormenta en la falda sur del Teide.

excursión avistamiento delfines

Se avecina una tormenta

En condiciones normal, sería la primera que se tiraría al agua. Pero no hoy, y menos con olas. La verdad es que nadie se baña, y yo sigo mirando al horizonte en busca de alguna cola a lo lejos, todavía impresionada por lo que he visto: ¡delfines y ballenas en libertad!

En otras circunstancias, las macroconstrucciones en primera línea de mar que (muy seguramente) se petan la ley de costas me hubieran dado ganas de arrancarme los ojos.

Ahora no, estoy tan feliz que nada puede amargarme el momento. Me siento como Rubén y Lucy cuando consiguieron ver ballenas en Hermanus, tras varios intentos fallidos y frustrantes. Y me voy a casa con un recuerdo precioso y la consciencia tranquila.

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handshakeCódigo ético: colaboración. El post que acabas de leer se trata de un post escrito en base a nuestra experiencia al haber probado los servicios o productos de Freebird Catamaran. Eso significa que hemos recibido de forma gratuita algunos servicios mencionados, pero la empresa no influye en el artículo. La opinión expresada (así como las fotos, siempre que no se especifique lo contrario) es totalmente nuestra e independiente sea totalmente nuestra e independiente, porque nos gusta contarte aquello que hemos vivido durante el viaje y queremos que la información pueda serte útil en la planificación de los tuyos. De esta forma podemos seguir adelante con el blog

 

Sobre El Autor

Infectada del virus viajero sin ganas de curarse. Fotógrafa que prefiere viajar sin equipaje. Sinceridad ante todo, escribo sobre experiencias vividas. ¿Te animas a seguirme en mis viajes?

16 Respuestas

  1. Àngels

    Gracias, doctora, por sus palabras de respeto a los animales. Hace mucha falta, que los seres humanos, tengamos un mínimo de empatía hacia ellos. Su píldora, Tenerife, me ha parecido fantástica.

    Responder
    • Sara

      Gracias Àngels por tus palabras! Se necesita más información y ser conscientes de nuestros actos, por lo que todo pequeño gesto cuenta.
      Un abrazo!

      Responder
  2. Capture the Atlas

    Me he sentido muy identificada. De pequeña tras ver la película de liberar a Willy le pedí a mis padres que compraran una ballena y la metieran en la piscina de casa. Con el tiempo aprendí que el unico hogar para estos animales es el mar.

    Este año vi a Willy, libre, a decenas de ellos surcando los mares de Vancouver.

    Una experiencia que no olvidaré.

    Me alegra saber que en Tenerife también es posible.

    Ascen.

    Responder
  3. Paqui Romero

    Me siento como tú. En Maldivas fuimos a nadaa con Tiburones ballenas y fue un auténtico desastre. No por nuestro barco que efectivamente cumplía toda y cada una de las leyes para un turismo responsable. Si no, 20 barcos más con 30 personas cada uno que interrumpieron la tranquilidad que nosotros teníamos con el animal. Nuestro guia acabó llorando y nos explicada todo lo que has contado tú. Que pena de verdad. Al final me alegro mucho de tu experiencia positiva en Tenerife!!

    Responder
    • Sara

      de las experiencias negativas también se aprende PaquiQué mal se tuvo que sentir el guía para ponerse a llorar

      Responder
  4. Angela Olea

    Qué importante es informarse bien antes de ir a los sitios. Y nos alegra muchísimo que hagáis difusión del turismo responsable y respetuoso con los animales. Desde luego, cuando queramos ver delfines en libertad, tendremos muy en cuenta vuestras sugerencias 🙂

    Un abrazo,
    Angela de Comiviajeros

    Responder
    • Sara

      está en nuestra mano el difundir las buenas prácticas también! Espero que algún día podáis disfrutar de esta experiencia!

      Responder
  5. Luz

    Madre mía ¡qué aventura la tuya! No me imáginaba que especies de ballenas y delfines como los de las foto se pudieran avistar en Tenerife y en libertad. Me has descubierto otro atractivo del archipiélago canario. Un saludo viajero!

    Responder
  6. Miriam

    Qué experiencia!! La verdad es que yo las veces que he visto alguno de estos animales ha sido pura coincidencia y desde barcos de travesía, no en excursiones cómo está. Pero me alegra saber que hay formas responsables de hacer avistamiento de cetáceos. ¿Sabes si esto de “barco azul” es una categoría internacional? ¿O solo es así en España? La verdad es que no sabía de su existencia y te agradezco todos los trucos para poder hacer un turismo más responsable y sostenible.

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  7. Pablo y Patri

    Patri y yo no somos mucho de buscar animales en los viajes, pero hemos de reconocer que cuando los encontramos nos hace mucha ilusión. Una de las experiencias más chulas que yo he vivido (Patri aún se muere de envidia a día de hoy) fue hace 3 años, cuando tuve que llevar un barco de vela en una travesía nocturna desde Cataluña hasta Mallorca. Cuando llevábamos unas 6 horas de travesía empece a oír ruidos en proa, y era una familia de delfines que iba “navegando” con nosotros. Eso combinado con el fotoplacton dejando la estela detrás de ellos es de lo mas espectacular que he visto en mi vida…toda una experiencia!

    Muchas gracias por hacer un post con el que la gente se pueda concienciar a la hora de presenciar los espectáculos de la naturaleza

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    • Sara

      ¡Normal que Patri se muera de envidia, yo también! Cuando pagas ya vas con unas expectativas, pero que te pase así “de la nada” tiene que ser super épico!

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  8. WOMANWORD

    Es una experiencia maravillosa, los he visto en Tenerife, en Azores y navegando desde Bilbao hasta Oporto. Los delfines deben el libres. Digamos NO a los zoos de cualquier estilo, en todas partes del mundo.

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  9. Sergio Otegui Palacios

    Qué bueno, Sara. Yo estoy cada día más sensible con estas cosas y me alegra haber encontrado este post. Por suerte hay empresas (y blogs) que apuestan por el turismo responsable y todavía se puede ver animales en libertad sin molestarlos. De hecho hace nada estuve viendo ballenas en Costa Rica y fue increíble. ¡Gracias por el post!

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