Viajar lowcost te enseña muchas cosas, entre ellas a  cómo hacer la mochila facilmente. Aprendes a coger sólo lo necesario y a dejar en casa los “por si acasos“. En casa hay un lema: lo que no cabe en la mochila Quechua de 40L se queda en casa.

Hasta ahora, en los viajes que he hecho siempre había un sitio estable dónde dormir (véase hostel, albergue o casa) o bien un coche que se convertía en una prolongación de la mochila, en el que poder ir dejando toallas, chaquetas y todo lo que llevabas bien puesto en la mochila hasta el día de la vuelta, en el que tienes que estarte un rato en el aeropuerto para poderlo poner todo en su sitio, haciendo hueco a los inevitables souvenirs (o galletas, o dulces) que te llevas de recuerdo a casa. Y sí, tu maleta/mochila siempre volverá más llena de lo que se fue, es ley de vida del viajero.

¿Pero qué pasa cuando no dormirás en un sitio fijo y sois dos? Dos mochilas sí, pero sigues teniendo que escoger qué te llevas. Lo bueno de viajar a sitios cálidos es que la ropa ocupa menos 🙂 El año pasado ya nos enfrentamos a la primera experiencia nómada, así que tocó aprender cómo hacerlo.

Cuando me voy con más gente, la pregunta del millón es obliga. ¿Sólo llevas eso? Mientras jugamos al tetris para meter los trolleys en el maletero del coche, mi pequeña mochila cabe en cualquier lado. “Claro, tu porque sabes hacer mochilas… a mi no me cabe”. Hoy en día Youtube está lleno de tutoriales para aprender a hacer de todo, así que voy a contribuir a la causa para que nadie de mi entorno vuelva a decirme eso de “yo no sé hacer mochilas” 😉

En primer lugar, hemos colocado todo encima de la mesa. Y una lista de Google Keep dónde hemos apuntado todo lo que nos queremos llevar.

Y a continuación, se trata de enrollar. Bien fuerte, como en el vídeo.

Dedicadle unos minutos a este vídeo y practicad al hacer vuestra próxima maleta. El truco está en enrollar, mucho y fuerte, y utilizar organizadores de espacio. Si habéis encontrado útil este post y el vídeo, compartidlo.

 

Sobre El Autor

Infectada del virus viajero sin ganas de curarse. Fotógrafa que prefiere viajar sin equipaje. Sinceridad ante todo, escribo sobre experiencias vividas. ¿Te animas a seguirme en mis viajes?

Una Respuesta

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.