21 de febrero de 2014

SORPRESA EN EL AEROPUERTO

Y llegó el día. A las 6 de la mañana ya estaba despierta, con la emoción de un niño el día de reyes. 4 horitas de trabajo y hacia el Prat. De camino al aeropuerto me abre conversación Alba, una ex-compañera de KLM que ahora está en Emirates. Me dice que al final ella tiene libre hoy pero que pregunte por su supervisor. El vuelo tiene overbooking en clase turista debido a una feria de Alimentación que hay en Dubai, por lo que probablemente tengan que hacer upgrades. Estamos en la lista, despues de Platinum, Gold y Silver. Como ella dice, sería el regalo perfecto para mi padre. Llegamos al checkin, dónde está otra excompañera de KLM como supervisora. Me «mete bronca» por no haber avisado y me pide las tarjetas de embarque. Vuelve con dos tarjetas impresas en las que pone BUSINESS, así en mayusculas. «Lo vas a estrenar tú antes que yo» ;)) Mi padre me pregunta qué significa y le digo que…
«Vas a viajar en la business class de una de las mejores aerolíneas del mundo en el A380. Disfrutalo todo lo que puedas porque puede que sea la única vez en tu vida que puedas hacerlo«.
Creo que la noticia me hace más ilusión a mi que a él, o por lo menos soy más consciente de lo que ello significa. Es curioso que nuestra aventura mochilera empiece volando en business class.

VOLANDO EN BUSINESS CON EMIRATES

Embarcamos por la upper deck. La verdad es que el A380 impresiona mucho, los aviones de Vueling que están aparcados al lado parecen de juguete. Tres azafatas nos saludan por nuestro nombre y nos indican dónde está nuestro asiento-cama. Sólo 4 asientos por fila, completamente reclinables, un Ipad para controlar la tele y con un non-alcoholic minibar al lado: Perrier, zumo de Mango y agua Voss, directa de los fiordos noruegos.

Me alivia ver que no soy la única que está móvil y cámara en mano, completamente alucinados con lo que vemos. La tripulación se ofrece a hacer la foto sin que se lo pidamos.
Empezamos a trastear la pantalla ICE (information, communication y entertainment). Muchisimas pelis para escoger, en VO y dobladas a un montón de idiomas, incluso algunos estrenos: Gravity, Todo esta perdido, prisioners… Va a ser dificil la elección, aunque llevo una lista de recomendaciones.
Pero sin duda la estrella son las tres cámaras on board (una en la cola, una en el vientre y otra en el morro) que permiten ver el vuelo con otros ojos. Aunque la calidad es un poco baja (las go pro hero 3+ black hacen maravillas!), ¡es una pasada!

Cuando se han apagado las señales del cinturon de emergencia, muchos se han levantado para ir al baño o simplemente para ver el social club de la zona trasera, más propio de un pub que de un avión. La tripulación enseguida ha dispuesto canapés, macaronis y otras delicatessen.

Nos piden qué queremos para cenar. El menú está compuesto por un entrante (atún o pollo) y un principal (bacalao o ternera). Empiezan a servir la cena sobre las 1730 (algo pronto teniendo en cuenta que hemos salido de Barcelona a las 1550), pero así ya vamos acostumbrando el cuerpo al cambio horario, ya que en Dubai son las 2030 y ya es oscuro fuera.
Nos traen a cada uno un mantelito y una bandeja con ensalada, una botellita de aceite con vinagre de modena y el entrante.
Llega el segundo. Entrecot de ternera con puré de patatas. Pese a estar poco hecho, es increible cómo se deshace en la boca!Papa está encantado con su bacalao al vapor. Y no podia faltar un buen postre: cuña de mousse de chocolate con salsa de cereza para él y tarta de albaricoque con frambuesa para mí.

DORMIR A BORDO

Son solo las 1921 (2221 en Dubai, faltan dos horas para aterrizar) y ya han apagado las luces de la cabina. Por fin la tripulación puede descansar un poco, pues desde que hemos despegado no han parado ni un momento. En el techo, pequeñas luces simulan el cielo estrellado que nos rodea.

CUMPLEAÑOS FELIZ

Alba me había comentado que en el precio del billete puedes pedir un pastel para celebrar algo, aunque no lo publicitan, y que ella me lo pedía. Antes de dormir un poco le he preguntado a una de las azafatas si lo tenían, y me ha dicho que me despertaría una hora antes de aterrizar para dárselo a papa. Así que he abierto la manta, abatido totalmente el asiento y a dormir un rato.

Yuki me ha despertado puntual y nos ha traido un gran pastel, demasiado para ambos, junto con un par de copas de Veuve Cloquant y una cámara polaroid para hacernos una foto y ponerla en una carpetita firmada por toda la tripulación. Un gran detalle sin duda. Hemos brindado por nosotros, por el viaje y por los que nos faltan y tanto echamos de menos.

Hablando con Yuki le he preguntado por la comida, pues parecia realmente cocinada a bordo. Me ha dicho que viene desde Dubai (DXB-BCN-DXB) pero que tienen un horno que la mantiene bien. También hemos hablado del tiempo de embarque del A380, de hasta una hora y de la tripulación a bordo, en total 24personas.

Sobre El Autor

Infectada del virus viajero sin ganas de curarse. Fotógrafa que prefiere viajar sin equipaje. Sinceridad ante todo, escribo sobre experiencias vividas. ¿Te animas a seguirme en mis viajes?

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