Cuando nos movemos por Europa, es fácil adivinar que nos vamos a encontrar con una catedral gótica magnífica en cualquier ciudad, y más si ésta es Patrimonio de la Unesco. Pero lo que menos esperas encontrar, sobretodo si la ciudad no tiene mar, es una base de submarinos abandonada. ¿Cómo te quedas? Nos enteramos leyendo el prospecto de la City Pass y no dudamos en acercarnos, pues somos muy fans de todo lo que rodea las historias de guerra. Así acabamos visitando hospitales militares o incluso el búnker donde se escondió Mussolini.
Un poco de historia
Resulta que durante la IIGM Saint-Nazaire era uno de los mayores puertos franceses en su salida al Atlántico, pese a no tener salida directa a este. En 1940 los alemanes consideraron que sería un buen punto para construir una base de submarinos, pues estos estarían más protegidos de los ataques de los ingleses en su camino al Atlántico, a la vez que se ahorrarían tener que cruzar por el peligroso canal de la Mancha. Durante su construcción entre 1941 y 1943, se recurrió a mano de obra de los refugiados españoles y del Servicio de Trabajo Obligatorio (STO).
Esta es una de las cinco bases que hay en la costa atlántica, y que albergaron tanto a italianos como a alemanes, siempre bajo el comando de estos últimos.
Las siete celdas centrales podrían utilizarse como dique seco, en caso que fuera necesario. Cada una está separada por una pared de 5 a 6 metros de espesor y cerrada por contraventanas blindadas para protegerlo de explosiones de bombas. En el otro extremo de la cuenca, un ferrocarril cruza el búnker y sirve a las diversas celdas. Cada celda está equipada con dos grúas con una capacidad de elevación de 3 o 5 toneladas, y cada una de las cuales puede transportar piezas pesadas y municiones.
En el otro lado del ferrocarril, el edificio albergaba varios pisos, talleres, reservas, oficinas y áreas de estar, incluida una enfermería.
Por razones de seguridad, los torpedos y el combustible se almacenaron afuera en pequeños búnkeres a 200 metros al noreste de la base.
En mayo de 1943, los americanos se enteraron que allí había concentrados varios submarinos, por lo que lanzaron un bombardeo sobre la zona.
¿Cómo llegar?
Hay que decir que no es fácil llegar, pues se encuentra un poco alejada del centro. Lo mejor es coger la línea B del tranvía (en un bonito recorrido paralelo al río) hasta la Cité du Vin y luego el autobús 32.
Desde la céntrica plaza de Quinconces también se puede coger el tranvía C y luego andar un rato.
El interior de la base
¿Y vale la pena tanto lío para ver hormigón? SÍ rotundo. Una inmensa mole de hormigón armado se alza inerte ante ti.
Desde fuera impresiona, pero es que el interior es simplemente espectacular, con 6 de las 11 cavidades abiertas y en plena decadencia. Todavía hay algunos carteles de peligro en alemán. Además, el juego de luces invita a jugar a ser un explorador en busca del tesoro. La emoción se apodera de ti y te imaginas todas las intrigas que seguro tuvieron lugar aquí en tiempos de guerra.
El suelo retumba a cada paso que damos, y el silencio de la immensa nave queda roto por las palomas que anidan en sus descorchadas paredes.
Al servicio de la cultura
Lejos de quedar en una simple nave abandonada, la ciudad ha querido recuperar este espacio para el uso de sus ciudadanos, por lo que acoge periódicamente diversas exposiciones, dedicadas a la creación contemporánea. A nuestra excitación por la visita se sumó que la exposición de ese momento (y que se acababa al día siguiente de nuestra visita) era de fotografía nocturna, concretamente una retrospectiva de los ganadores de los Photo Night Escape Awards. Fotografía nocturna en estado puro, instantáneas de Canadá, Islandia y el Mediterráneo que merecían detenerse en cada una de ellas un buen rato y volver a colocar la mandíbula en su sitio. Lastima que tuvimos que visitarla deprisa porque cerraban a las 19h.

***ACTUALMENTE SE ENCUENTRA CERRADO EN TRABAJOS DE REHABILITACIÓN, VOLVERÁ A ABRIR EN MARZO 2018***
Nosotros vivimos en Burdeos y es cierto que la primera vez que se visita impone bastante a pesar de que como bien decis parte del mismo ya esta en bastante decadencia. Sin embargo se han encargado de sacarle partido convirtiéndolo en un lugar de encuentro cultural donde siempre hay exposiciones y conciertos. Muy buen post para el que quiera conocerlo. Si volvéis por aquí avisadnos! Un abrazo
¡Gracias!A nosotros nos impresionó mucho y la exposición nos encantó!
No conocíamos este blog y nos parece super interesante porque esta super completo! sin duda, si vamos por la zona seguro que nos vendrá genial. Y las fotos todas son espectaculares! Enhorabuena!
Gracias por vuestro comentario sobre las fotos, nos esforzamos en que sean pilar de los post
Que lugar más original este de la Base de Submarinos de Budeos. Desde luego si no llega a ser por el city pass no os enteráis jejeje. Desde luego lo que más nos gusta es que lo sigan usando para promover la cultura, y ya si encima ponen exposiciones de fotografía nocturna ni te cuento…. Me se de uno que se apunta la base de Submarinos de Burdeos como parada obligada cuando vayamos a esta bonita ciudad.
Un abrazo!
Ascen.
Cuando vayáis ya no estará la expo de foto nocturna 🙁 pero os encantará igual!
Hola Sara,
Pues nada, ya tengo claro que visita vamos a hacer cuando visitemos Burdeos. Me han parecido impresionantes las fotos que nos habéis puesto de esta base de submarinos tan peculiar. Es increíble que los nazis construyeran este lugar.
Desde luego es una visita épica, de esas que te dejan impactado. Automáticamente me ha recordado a Berlín y una visita que hicimos a los Búnkeres de la ciudad, que nos dejó alucinados..
Me ha gustado mucho el post! Saludos
¡Nos lo pasamos pipa haciendo fotos, y porque nos echaron porque cerraban,que sino nos hubieramos quedado más rato! Mirare lo de los búnkers de Berlín, porque voy en Febrero!
Pingback: Un fin de semana en Burdeos - Viajar Lo Cura Todo
Buaa!! que chulo, algunas fotos parecen de películas de miedo! no teniamos previsot ir a Burdeos pero con este articulos quizas nos planteemos una escapada. La foto nocturna simmplemente brutal!